Abstract
Resumen: Introducción: La gripe infantil representa una causa relevante de carga asistencial, tanto en visitas a atención primaria y urgencias hospitalarias como en hospitalización. El objetivo de este estudio fue analizar la percepción de médicos especialistas en pediatría y del personal de enfermería que trabaja en el ámbito pediátrico sobre la gripe infantil y la vacunación antigripal y las posibles barreras percibidas, con el fin de buscar nuevas estrategias para mejorar las coberturas. Material y métodos: Estudio observacional, descriptivo y transversal mediante encuesta nacional dirigida a profesionales de pediatría y enfermería pediátrica. Se recogieron variables relacionadas con la percepción de gravedad, carga clínica, complicaciones, vacunación, formación, reticencia a la vacunación por las familias y canales de comunicación preferidos. Resultados: Respondieron 2.268 profesionales: 1.877 pediatras y 391 enfermeras. El 85% de los pediatras consideró que la gripe tiene un impacto relevante en su práctica clínica y el 91% la identificó como potencialmente grave en la infancia. Las complicaciones percibidas con mayor frecuencia fueron otitis media, bronquitis/bronquiolitis y neumonía. El 95% de los pediatras apoyó la vacunación antigripal en niños de entre 6 y 59 meses (vacunación en la infancia), enfermos crónicos y los convivientes con personas de riesgo, y el 97% valoró positivamente su ampliación hasta los 17 años. Sin embargo, el 33% mostró incertidumbre sobre la efectividad vacunal. El 67% de los pediatras detectó reticencias frecuentes de las familias y el 82% de enfermería consideró que las familias no perciben la gripe como una enfermedad grave. Conclusiones: Existe un amplio consenso profesional sobre la relevancia clínica de la gripe infantil y el valor positivo de la vacunación. La principal barrera identificada es la baja percepción de riesgo en las familias, junto con necesidades formativas en efectividad vacunal y comunicación con las familias. Las estrategias basadas en material divulgativo, con formatos visuales, breves y centrados en el riesgo real, podrían mejorar estos dos aspectos. Abstract: Introduction: Childhood influenza represents a significant healthcare burden, in terms of both primary care and hospital emergency department visits, as well as in hospitalizations. The objective of this study was to analyze the perceptions of pediatricians and nurses working in pediatric settings regarding childhood influenza and influenza vaccination, as well as the perceived barriers, in order to identify new strategies to improve vaccination coverage. Materials and methods: Cross-sectional, observational, and descriptive study through a nationwide survey of pediatricians and pediatric nurses. We collected data on variables related to perceived severity, clinical burden, complications, vaccination, training, family reluctance to vaccinate, and preferred communication channels. Results: A total of 2268 professionals responded: 1877 pediatricians and 391 nurses. Eighty-five percent of pediatricians believed influenza had a significant impact on their clinical practice, and 91% identified it as potentially serious in childhood. The most frequently perceived complications were otitis media, bronchitis/bronchiolitis, and pneumonia. Ninety-five percent of pediatricians supported vaccination against influenza for children aged 6 to 59 months of age (childhood vaccination), with chronic illnesses, or living with at-risk individuals, and 97% perceived its extension up to age 17 positively. However, 33% expressed uncertainty about vaccine effectiveness. Sixty-seven percent of pediatricians reported frequent reluctance among families, and 82% of nurses considered that families do not perceive influenza as a serious illness. Conclusions: There is broad professional consensus regarding the clinical relevance of childhood influenza and the positive value of vaccination. The main barrier identified is the low risk perception among families, along with a need for training on vaccine effectiveness and communication with families. Strategies based on educational materials with visual contents, brief information, and a focus on the actual risk could improve both of these aspects.