Abstract
artificial dichotomySr. Editor, El artículo «¿Es viable el modelo de realización de actividades preventivas en atención primaria en el contexto actual?» 1 plantea la disociación entre los estándares teóricos de la prevención y la realidad asistencial de un sistema tensionado.Los autores argumentan que la aplicación acrítica de programas preventivos ---desvinculados del contexto del paciente y de la longitudinalidad de la relación médicopaciente---puede devenir en una práctica de bajo valor que compromete la eficiencia asistencial e incluso resultar perjudicial.En consecuencia, se inclinan por una «prevención prudente», que prioriza una atención personalizada del paciente y reduce la prevención a casos concretos, más que hacia la sistematización actual.Nos gustaría empezar debatiendo la premisa de priorizar la atención longitudinal del paciente frente a los cribados episódicos.Si bien la longitudinalidad constituye un pilar, no debe entenderse como un elemento excluyente de la actividad preventiva, sino como el marco en el que esta debe integrarse.Si su preocupación es que dicha solución no puede llevarse a cabo por una cuestión de tiempo, discrepamos por 3 razones.La primera es que el impacto asistencial de las actividades preventivas en población sana es limitado y no constituye un factor determinante en la saturación del sistema.En segundo lugar, no se puede argumentar la inviabilidad de la prevención basándose en la falta de tiempo; la problemática es la falta de recursos y la necesidad de ampliar la capacidad formativa para adecuar la oferta de facultativos a la demanda real.En tercer lugar, resulta incongruente esgrimir la falta de tiempo como barrera, puesto que la atención longitudinal requiere una inversión temporal superior al modelo de cribado oportunista.También quisiéramos cuestionar el planteamiento de realizar actividades preventivas únicamente en grupos específicos.¿A qué se refieren con «grupos concretos»?¿Sugieren que en la población sana no debe realizarse prevención, limi-