Abstract
El 2013 comenzará con la misma preocupación sobre el estancamiento de las economías desarrolladas: las expectativas de los expertos apuntan a un crecimiento de 1,6% para estas economías, solo algunas décimas por encima del crecimiento registrado el 2012 y muy por debajo del crecimiento de antes de la crisis del 2008. Sin embargo, pese a este negativo escenario externo, el impacto sobre la economía chilena ha resultado ser más bien marginal, excepto por el sector frutícola donde sí se observa una desaceleración en los últimos meses. Continuar leyendo...