Abstract
Las concesiones de obras públicas le han dado a Chile un aire de país desarrollado, han reducido los costos de transporte e indirectamente han contribuido también a sacar de la pobreza a muchos chilenos. Ello llevó a ampliar este modelo de asociaciones entre el Estado y los privados a otros sectores, como cárceles y hospitales. Ampliar las concesiones a estos servicios públicos representa un grado mayor de complejidad, y las ventajas (y desventajas)de permitir que el sector privado participe en dicho servicios son diferentes a lo que sucede en obras públicas.