Abstract
En los últimos meses, un grupo importante de personajes públicos chilenos se ha visto involucrado en situaciones comprometidas con la ética y corrupción. El número de implicados y transversalidad de sus cargos sugieren que estos casos no deberían ser una sorpresa para el mundo político ni empresarial. Lo novedoso es que estos se han hecho públicos y han golpeado significativamente la confianza de las personas. Continuar leyendo...