Abstract
La presente investigación analiza cómo el alumnado de Educación Secundaria construye el valor subjetivo de las materias
tecnológicas mediante metodologías activas y cómo esta experiencia se relaciona con el interés hacia STEM desde una
perspectiva de género. Se adoptó un enfoque cualitativo, con estudio de caso múltiple en dos centros públicos gallegos que
aplican aprendizaje basado en proyectos y trabajo cooperativo en las materias de tecnología y programación. La recogida de
datos incluyó once grupos de discusión mixtos, cuatro entrevistas grupales con alumnas y dos entrevistas semiestructuradas
al profesorado de las materias. Los resultados muestran que las metodologías activas generan un modelo donde la práctica
se integra con la teoría, incrementando la comprensión y la motivación situacional. La contextualización de las tareas y el
trabajo colaborativo refuerzan el valor intrínseco y la utilidad percibida, aunque este efecto es situacional y no determina
automáticamente la elección futura de estudios STEM. El coste percibido, vinculado a materias abstractas y expectativas de
dificultad, limita la consolidación del interés y afecta de manera diferencial a chicas y chicos. En conclusión, la innovación
metodológica transforma parcialmente las percepciones del alumnado, pero su impacto depende de factores identitarios,
culturales y de género, subrayando la necesidad de considerar dimensiones simbólicas y emocionales en la enseñanza
tecnológica