Abstract
La actividad de informar no solo se circunscribe a la captación y difusión de información; existe una especialidad, rama, o cultura, denominada ‘Periodismo de fuentes’ que consiste en suministrar los datos oportunos tanto al público en general como a los periodistas de los Medios que, de forma directa, informan a los ciudadanos. Los profesionales que ejercen esta rama o cultura periodística, en la actualidad, suelen ser los llamados Directores de Comunicación (Dircom). Para la Administración, la función de informar es un precepto legal, consecuencia del artículo 20 de la Constitución. De este se deriva el derecho ciudadano a la información sobre las actividades de la Administración, sean generales o particulares, conforme a los derechos fundamentales de cualquier persona. Como consecuencia de ello, la Administración es una fuente de información para los profesionales del periodismo. En el presente trabajo se tratan las peculiaridades que pueden observarse al examinar la normativa referente a la función pública de informar en el ámbito de la Administración y las vicisitudes a que están sometidos los Directores de Comunicación encargados de ello. Como casos prácticos se analizan la gestión de la Información Pública durante el terremoto ocurrido en Lorca en 2011, y el desarrollo de la crisis mediática que se produjo en España derivada del virus del Ébola en 2014.