Abstract
Este artículo realiza un análisis genealógico de las políticas de seguridad gubernamentales. A partir del Informe sobre Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos de la CIDH (2009), se identifican características para la prevención y control de la criminalidad en la OEA. Se discute el concepto de Seguridad Humana de la ONU, según el PNUD, y su relación con la defensa social, destacando su institucionalización en Brasil por el PRONASCI y en Foz do Iguaçu. La teoría de la sociedad de riesgo y las obras de Foucault contextualizan la interacción entre el dispositivo diplomático-militar y policial. Se concluye que la seguridad ciudadana, normatizada por el PNUD, es esencial para la participación democrática y la protección de los derechos humanos, aunque permeada por lógicas epidemiológicas y de gestión de riesgo.