Abstract
En las últimas décadas, los incendios se han intensificado en la región mediterránea, reflejando en Extremadura (España) un aumento en frecuencia e intensidad. Estos fenómenos también condicionan la percepción del riesgo y la conducta de la población, especialmente del alumnado, para quien la educación ambiental y territorial es clave en el fortalecimiento de la resiliencia social. El objetivo de esta investigación es analizar la percepción, conocimiento y actitudes del alumnado de Educación Secundaria y Bachillerato frente a los incendios forestales (n=178). Los resultados muestran que el 20,2 % del alumnado ha sufrido afectación directa, mientras que el 34,8 % ha experimentado confinamiento. La experiencia directa influye en el conocimiento práctico sobre cómo actuar ante un riesgo y en la intensidad emocional, especialmente tristeza y miedo persistente, al tiempo que reduce la confianza en los servicios de emergencia. El entorno rural se asocia con mayor carga emocional y percepción de probabilidad de afectación, mientras que la enseñanza percibida en riesgos es valorada más por quienes no han experimentado incendios de forma directa. El alumnado no afectado prioriza daños visibles y soluciones operativas; el afectado, la protección ambiental. La educación contextualizada fortalece la capacidad de análisis, la acción y resiliencia ante incendios.