Abstract
Este artículo sitúa la discusión sobre la historia en el contexto de la crisis disciplinal experimentada actualmente por las ciencias sociales y humanas. Se evidencia que la historia no posee un estatuto diferente frente a la crisis y por lo tanto su desarrollo debe estudiarse a la luz de la revolución epistemológica más general. Se introduce la idea de la transdisciplinariedad como una de las alternativas de reconstrucción del conocimiento y como uno de los campos más promisorios: el de los estudios culturales, considerando incluso que la historia podría concebirse como una versión de este nuevo campo.