Abstract
El presente artículo busca visibilizar las posibilidades de agencia que algunas mujeres tienen incluso cuando viven en limitadas condiciones sociales que restringen sus acciones y que las pueden llevar a sufrir victimización. Con base en dos investigaciones cualitativas: 1) mujeres de barrios populares del conurbano bonaerense que utilizan violencia (2008-2010), y 2) migrantes centroamericanas trabajadoras en el comercio sexual de la frontera sur de México (2011-2013), se muestra su capacidad para tomar decisiones y actuar. Esto se evidencia, en el caso de mujeres que usan violencia, en que saben pelear, defender a otros, impedir que las asalten o forjarse una reputación; en el caso de las migrantes, en mantenerse acompañadas, negociar sus servicios y pagos, huir de las autoridades y trabajar en la calle en lugar de hacerlo en bares.