Abstract
Este artículo analiza las implicaciones éticas y sociales de la aplicación de algoritmos de inteligencia artificial al monitoreo y predicción del consumo energético urbano en Salta, Argentina. A partir de los datos empíricos del Censo Energético 2024 (n=345 hogares) —que exponen una marcada brecha de acceso a la red eléctrica formal entre zonas céntricas (82%) y barrios populares (53%)—, el trabajo cruza tres marcos analíticos: los imaginarios sociotécnicos, la crítica algorítmica y la justicia energética. Se sostiene que los algoritmos no son herramientas neutras, sino agentes sociales que clasifican, jerarquizan y distribuyen poder. Mediante el análisis de conceptos clave como las armas de destrucción matemática y la reconocibilidad algorítmica, se demuestra cómo los modelos predictivos convencionales invisibilizan estrategias comunitarias y prácticas populares de supervivencia —como la desconexión voluntaria (36%) o el uso de calefacción precaria (41%)—, corriendo el riesgo de transformar la eficiencia técnica en un mecanismo de exclusión territorial. Finalmente, se proponen lineamientos para un monitoreo energético situado y participativo que promueva una gobernanza tecnológica ética, orientada hacia la justicia social y energética en ciudades fragmentadas.