Abstract
La aparición de la Circular de la Jefatura Superior del Servicio Nacional de Inspección y Asesoramiento de las Corporaciones Locales, de 8 de octubre de 1959, relativa a bienes comunales, muy oportuna y precisa, depara ocasión propicia a querer adentrarse un poco en el arcano, pleno de atracción, de lo remoto de tales bienes; porque interesando mucho en el presente, se muestra nebuloso y desdibujado en el pasado Jo concerniente a los mismos.En esa pluralidad y muchedumbres de cosas (colmena, el Ayuntamiento, de proporciones pequeñas y actividad grande) que, como de incumbencia municipal, constituye el quehacer de las Corporaciones y absorbe su atención, y de modo más directo la de su funcionario más representativo, el Secretario, no siempre es posible ahondar en el ((porqué» de las mismas, si bien casi siempre es.de necesidad.En tropel se Je viene encima, con pertinaz acoso, no dejándole más tiempo para dedicárselo aún a las más importantes que el mismo que en un combate dispone un jinete para defenderse y desembarazarse de los que contra él cargan.Así, el análisis, la reflexión y la investigación rara vez son posibles.Todo ha de ser rápido y fulminante, objeto de repentina improvisación y espontánea acción.Cosa que