Abstract
La explotación del servicio de transportes por la Diputación de Oviedo constituye un feliz ensayo de industrialismo provincial.Organizado dorante la guerra sin ánimo de lucro y exclusivamente en interés de la parte liberada de Asturias, principalmente de!a capital, sometida a estrecho asedio y sin comunicación ferroviaria con la zona nacional, no sólo prestó un gran servicio al Estado, cifrado por la autoridad militar en más del millón de pesetas, sino que su resulta-do económico se tradujo en estimable; ngreso para la Hacienda local.No es ninguna novedad la industrialización provincial de los transportes.Si entre los servicios municipal ¡zables destaca e! abastecimiento de aguas, en los industria-Jizables por las Diputaciones, parece adecuado el de transportes: tranvías y ferrocarrees in.ermuTiicipales, líneas y estaciones d« autobuses y trolebirses de interés regional o provincial.Sabido es que ya antes de la guerra un organismo en Londres había asumido la dirección de todas las empresas de transporte de viajeros que operaban en un radio de 30 millas (50 kilómetros), con un capital efectivo de 120 millones de libras esterlinas, rigiendo y controlando 89 empresas, que representaoan 5 compañías.deferrocarril, 14 de tranvías, 62 de autobuses, 4 de coches y 4 compañías auxil ares.Pero, aparte de la experiencia extranjera, en España, las Diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa explotan los ferrocarriles de Traino a Galdames y del Urola.El arrendamiento, como forma 'de gestión de esta clase de servicios industrializados, fue desechada a causa de los inconvenientes que hubieran surgido para la «npliación y mejora del transporte.Se reservó la administración d'recta, pero confiando a un órgano especial la administración autónoma con la amplitud necesaria para dotar al servicio de espíritu de empresa, iniciativa comercial y la agilidad conveniente para renovación del material, modificación de tarifas, selección del personal y rectificación de normas y procedimientos que h'ciesen compatible la actividad económica del Servicio con la organización burocrática, forzosamente lenta, de la Administración provincial.El resultado económico fue magnifico.A los cinco años de gestión iel excedente de productos o superávit de explotaron permitió transferir al presupuesto ordinario, para atenciones de beneficencia, algo más de 750.000 pesetas, utilidad liquida de legítima disposición, puesto que las tasas (aunque en este caso constituyen el precio de un servicio industrializado), en modernos principios de técn: ca tributaria-, no sólo deben cubrir con su producto el costo del sostenimiento de los servicios, sino reba-76 s* 1 " su importe, caracterizándose aquéllas por la percepción inmediata a la prestación