Abstract
La Fortaleza de los Llanos de Bonda (Santa Marta, Colombia) fue una estructura clave en la frontera caribeña de la colonia temprana (siglo XVI), cuya capacidad real de control militar nunca se ha evaluado empíricamente. Este estudio analiza las condiciones materiales de visibilidad y accesibilidad del relieve que configuraron o restringieron el potencial de control territorial en un entorno caracterizado por una escarpada morfología. Mediante un enfoque de arqueología del paisaje apoyado en Sistemas de Información Geográfica, se evaluó el rango de visibilidad de la estructura mediante un Índice de Exposición al Control Colonial que integró variables de cuenca visual, pendiente y distancia por coste, contrastándolo espacialmente con 13 sitios arqueológicos documentados.
Los resultados determinaron que el dominio visual del enclave fue fragmentario, cubriendo únicamente el 14,08% del territorio, mientras que el relieve generó sectores de sombra visual equivalentes al 85,92% del área, localizando más del 53% de las ocupaciones indígenas en zonas de baja exposición. Se concluye que la fortaleza habría operado predominantemente como un marcador de soberanía simbólica y performativa, más que como un mecanismo de vigilancia operativa continua, lo que sugiere la existencia de una hegemonía territorial estructuralmente limitada en el paisaje de frontera.