Abstract
Entre 1669 y 1672, la iglesia del hospital de la Caridad y Refugio de Granada fue decorada con un conjunto de diecisiete pinturas debidas a los dos pintores más destacados de la ciudad: Juan de Sevilla (1643-1695) y Pedro Atanasio Bocanegra (1638-1689), y a una dama de la nobleza aficionada a la pintura, Mariana de la Cueva (1623-1688). A pesar de la destrucción de este espacio y a la parcial desaparición del ciclo, el artículo reconstruye la historia de esta notable empresa pictórica, desvelando los asuntos de las pinturas, sus cronologías, el sentido iconográfico de la serie y la identidad de sus respectivos autores.