Abstract
La inscripción del retrato conservado en el desierto de San José de las Batuecas (La Alberca, Salamanca), identifica a santa Teresa de Ávila a los 61 años de edad. Es una representación tardía que sigue la de la vera effigies pintada en Sevilla en 1576 por Jan Narduck, ejemplo de cómo se difundía el prototipo mezclado con nuevas temáticas grabadas en el siglo XVII. La combinación peculiar de atributos históricos y biográficos en esta tabla –nombres y cifras inscritos, rasgos fisionómicos, paisaje– permite descubrir el anacronismo como parte de los mecanismos artísticos o artificios usados en la fabricación de imágenes históricas y devocionales, compuestas para hacer creer en la realidad que representan, y en la legitimidad del culto que promocionan.