Abstract
Una pintura de la segunda mitad del siglo XVI representando un busto femenino del museo de Bellas Artes de Bilbao, ha sido durante largo tiempo tenida por obra florentina. No es hasta comienzos del siglo XXI en que se ha relacionado con la escuela flamenca, y en particular con el taller de Frans Floris. En este trabajo, sin embargo, se relaciona con el de otro coetáneo, menos conocido, pero con una producción importante en su momento, Bernaert de Rijckere. Es la serie de cinco tronies conservada en el museo nacional de Varsovia, los que ayudan en esta identificación y permiten plantearse otra iconografía para estas cabezas femeninas en relación con las Sibilas.