Abstract
Este trabajo pretende contribuir al esclarecimiento del panorama pictórico de la primera mitad del siglo XVI, a través del análisis de una serie de obras pictóricas ubicadas en Palencia, Burgos y La Rioja. Más allá de una catalogación estilística y de la confirmación de las fluidas relaciones entre estos territorios, a partir de estos hallazgos se reflexiona acerca del papel otorgado al documento por encima de las evidencias formales y sobre la importancia de la movilidad del artista como un elemento difusor de novedades.