Abstract
Desde mediados del siglo XV se fue configurando en varias cortes italianas, alemanas y franco-flamencas la figura del secretario humanista. Un modelo, propio de la época, que exaltaba en los secretarios reales, eclesiásticos y nobiliarios su pericia administrativa, al tiempo que una gran cultura. En España este modelo de secretario humanista se desarrolló especialmente durante el reinado del emperador Carlos V y se prolongó durante el gobierno de su hijo, Felipe II. La bibliofilia y el coleccionismo anticuario fueron dos actividades que estos secretarios cultivaron con gran esmero, como parte de su imagen ante la Corte. Desde Alfonso de Valdés a Mateo Vázquez de Lecca, pasando por Gonzalo Pérez y Jerónimo Zurita, ejemplos máximos de esta tipología, se esboza en este artículo el desarrollo de este interesante proceso cultural y político.