Abstract
La perpetuación de la memoria del linaje fue una constante en el imaginario de la nobleza de la Edad Moderna. En este artículo explicamos como Juan de Idiáquez adquirió el solar originario de la familia y desgranamos la historia de la propiedad, así como los proyectos arquitectónicos que pusieron en valor el orgullo del origen genealógico. Por añadidura, se analiza la relevancia de que los ingenieros Tiburcio Spannocchi y Jerónimo de Soto reflejaran en sus propuestas las pretensiones del consejero real. El objetivo principal del estudio es analizar los planos para darles una mayor visibilidad y proponer una nueva hipótesis sobre su autoría.