Abstract
La crisis económica que afectó a España en el último tercio del Quinientos, tuvo especial incidencia en Baeza, lo que se reflejó en las artes. Muchos artistas emigraron a territorios más prósperos y con mejores ofertas laborales. Es el caso de los Aranda o Cristóbal de Vilches, así como de sus hijos Juan, Diego y Benito. El padre, intentó fortuna sin éxito en Alcaraz (Albacete) en 1586, tras lo que volvió a su Baeza natal. En 1590 se avecindó con su familia en Granada, desarrollando una intensa actividad como maestro de cantería hasta su óbito en 1622. Su labor, muy desconocida hasta el momento, fue continuada por sus hijos.