Abstract
En este estudio se examinan los retratos del cardenal Borja conservados en Toledo y Fráncfort del Meno. A partir de un análisis comparativo de carácter técnico, material y procedimental, los resultados permiten plantear que ambas versiones fueron ejecutadas por una misma mano, siguiendo un mismo procedimiento pictórico basado en la transferencia del dibujo, la construcción en grisalla y el modelado mediante veladuras, probablemente a partir de un original de Velázquez. Aunque las obras presentan ligeras diferencias —como el tratamiento de las lacas o su estado de conservación—, las coincidencias técnicas resultan concluyentes. La confrontación de estas evidencias con la información documental y estilística permite proponer, como hipótesis fundada, su atribución a Francisco de Burgos Mantilla, cuya práctica pictórica —conocida a través de sus inventarios— se ajusta plenamente a los procesos observados