Abstract
La antropología comprometida constituye un concepto importante en las antropologías latinoamericanas, mientras que en la academia anglófona estadounidense un lugar similar lo ocupa el término engaged anthropology. Este estudio analiza si ambos conceptos pueden considerarse equivalentes o si, en cambio, funcionan como falsos amigos lingüísticos y conceptuales. Para ello, se recorre la historia y el uso de estos términos en sus respectivos contextos académicos. La investigación se basa en un análisis histórico-conceptual de la literatura especializada, comparando los sentidos, connotaciones y aplicaciones de cada término en su entorno académico y más allá de él. Los resultados muestran que, aunque ambos conceptos comparten ciertas preocupaciones sobre el compromiso ético y político de la antropología, difieren en sus implicaciones epistemológicas, metodológicas y culturales, y reflejan universos de sentido distintos. En consecuencia, la antropología comprometida y la engaged anthropology no pueden emplearse como traducciones directas entre sí, y su uso exige reconocer las especificidades históricas y contextuales que cada una porta, así como su impacto en las prácticas y posicionamientos de los investigadores.