Abstract
Este artículo analiza cómo jóvenes musulmanes de 18 a 29 años en Almería (España) y Sarajevo (Bosnia y Herzegovina) articulan religiosidad y experiencias de malestar en contextos atravesados por precariedad, pertenencia disputada y, en el caso de Sarajevo, memorias sociales densamente marcadas por la posguerra. A partir de 64 entrevistas semiestructuradas (32 por ciudad), el estudio adopta una estrategia cualitativa comparativa y un análisis hermenéutico-inductivo asistido por NVivo para reconstruir trayectorias en las que el islam aparece como práctica vivida y encarnada, tecnología del yo y forma situada de agencia ética. El artículo propone una lectura centrada en las dimensiones afectivas y morales de estas prácticas: la oración y las rutinas devocionales operan como infraestructura emocional, ordenan el tiempo cotidiano y contribuyen a afrontar el malestar. El contraste entre ambos escenarios muestra convergencias en la búsqueda de contención y continuidad biográfica, y diferencias en las fuentes del malestar: en Almería pesan la islamofobia y la sospecha ordinaria, mientras que en Sarajevo adquieren centralidad la posguerra, la memoria y la institucionalización religiosa. Además, las mediaciones digitales participan en la circulación de repertorios devocionales y en procesos de autocomprensión.