Abstract
Desde la política urbano-ambiental, la periferia sur de la Ciudad de México es estratégica por los servicios ecosistémicos que provee, sin embargo, los intereses sociales, económicos y políticos persisten ante las acciones estatales de ordenamiento ecológico del territorio y manejo del suelo de conservación. La gestión ambiental es resultado de la interacción entre múltiples actores (estatales, sociales, privados) con intereses diversos sobre los recursos naturales. Por ello, el objetivo del artículo es analizar la gestión ambiental como proceso sociopolítico con expresión territorial. En particular interesa conocer el papel de los actores y las relaciones de poder en el control de recursos naturales estratégicos (como el bosque y el suelo) y la gestión ambiental del territorio periurbano. La investigación se basa en trabajo etnográfico y documental realizado en la comunidad de Topilejo. Los resultados muestran que la gestión ambiental no se limita a la acción estatal, ya que está mediada por relaciones de poder (con prácticas desde la cooperación y defensa de lo común hasta la coerción y violencia) entre diversos actores (incluidas figuras extremas como el crimen organizado) que se disputan el territorio periurbano e imponen sus intereses hacia una dirección que puede o no coincidir con la conservación ambiental.