Abstract
La incorporación de sistemas de inteligencia artificial (IA) en el acompañamiento emocional y psicológico de estudiantes universitarios, ha desplazado lo que parecía ser un problema técnico hacia una cuestión ética de primer orden. Este artículo examina, desde una perspectiva de revisión crítica y análisis documental, la relación entre la mediación algorítmica del bienestar psicológico y la experiencia subjetiva de adultos jóvenes en educación superior (denominados en este trabajo estudiantes universitarios o, en sentido amplio, adolescentes tardíos conforme a la definición de la OMS, que extiende este período hasta los 24 años), a partir de literatura especializada publicada entre 2019 y 2025. El análisis identifica tres tensiones que estructuran el debate contemporáneo, aunque no con el mismo peso. La más explorada, y paradójicamente la peor planteada, concierne a la eficacia parcial de los sistemas de IA frente a sus limitaciones empáticas constitutivas. La segunda, menos visible pero igualmente urgente, es el riesgo de que la narrativa democratizadora del acceso encubra procesos de mercantilización del malestar estudiantil. La tercera, y a juicio de los autores la más subestimada en la literatura reciente, es la posibilidad de que el uso intensivo de estas herramientas erosione, más que fortalezca, la autonomía psicológica del sujeto en formación. Los resultados indican que la evidencia disponible muestra efectos positivos acotados a síntomas leves en el corto plazo, mientras que los riesgos de dependencia algorítmica, mercantilización de datos emocionales y desresponsabilización institucional permanecen sistemáticamente subestimados. Frente a ese estado del conocimiento, el artículo propone el marco EEPA, Eficacia, Equidad, Privacidad y Autonomía, como instrumento analítico para la evaluación crítica de cualquier sistema de IA orientado al bienestar estudiantil. Se concluye que la legitimidad ética de estas herramientas depende de condiciones institucionales, pedagógicas y regulatorias específicas, cuya construcción es una responsabilidad impostergable de la educación superior.