Abstract
El artículo examina la ofensiva actual contra el Estado docente en Argentina a partir de una reconstrucción genealógica de las tradiciones liberales y libertarias que orientan su crítica. Se sostiene que dicha ofensiva ensambla un conjunto de racionalidades diversas cuyo propósito es la impugnación del rol estatal en educación. A partir del análisis de los planteos de Friedman, Hayek, Mises, Nozick y Rothbard, se indaga en cómo estas corrientes son reactivadas espectralmente por el mileísmo, combinando antiestatismo y conservadurismo moral. Este discurso desplaza la discusión pedagógica hacia la indignación moral contra lo público, reconfigurando la educación como un bien de consumo y subordinando la ciudadanía a la capacidad de compra. En conclusión, se argumenta que esta articulación de ideas debilita la legitimidad histórica del Estado docente y favorece una lectura anti-igualitaria que naturaliza las desigualdades en nombre de la libertad individual.