Abstract
¡¿Qué sería la razón sin limitaciones?! Un Ícaro sin posibilidad de despliegue, privado del input que, en el intento de emprender el vuelo, estaría imposibilitado de vivir la percepción de la totalidad y la conciencia de la limitación de su posibilidad.Si bien la razón tiene límites, sin embargo, no se puede eliminar en el hombre la experiencia inconmensurable del infinitamente todo. Aunque fuera por un instante, un relámpago en el cual las estrellas del cielo parecieran estar a su alcance; aun cuando el calor sideral empiece a derretir la cera que tiene amarrada las plumas de sus alas, la mente siempre anhela un imprevisto más, para a menudo precipitarse en el hondo abismo del imposible cognitivo que conduce, antes o después, al escepticismo.