Abstract
Considerados los cambios sociológicos y culturales verificados en el mundo actual, ha de pensarse que la formación del sacerdote o religioso debe tener esta situación histórica muy en cuenta. Siempre sobre la base de los principios dogmáticos y morales inmutables, la mirada del formador atienda a los varios aspectos del medio socio-cultural. Importancia especial ofrecen la industrialización y el pluralismo ideológico. La esencialidad de la vida religiosa imprimirá su carácter a la formación. La obediencia y el sentido de la responsabilidad adquirirá
matices especiales