Abstract
El 28 de octubre de 1936, en la Basílica vaticana, el cardenal Suenens habló de Juan XXIII. Es un recuerdo emocionado del Papa enviado por Dios, que al ir al Padre dejaba una tierra más digna de ser habitada. Páginas profundas, que hacen aflorar el amor de los hijos del buen Papa Juan.