Abstract
Después de aducir un ejemplo del mundo protestante, el autor cita unas palabras de Mons. Dumont con las que centra el problema: la verdadera teología es inseparable de la oración. Distingue en la esfera del teólogo como tres estadios sucesivos: fe confusa, reflexión teolófica y teología en el pleno sentido de la palabra. Con tres expresiones gráficas - «teología de rodillas», «teología sentada», «teología de pie»- se descubren tres momentos vitales en la vida seminarista. Necesidad de una postura de generosidad, de espera, de amor constante. La vida del seminario, etapa de mentalidad contremplativa. El fervor.