Abstract
Honduras atraviesa, desde hace más de tres décadas, un proceso migratorio que ha transformado su estructura demográfica, económica y social. Este artículo tiene como objetivo analizar la movilidad migratoria en Honduras, con énfasis en reflexiones sobre las tendencias y los desafíos que se presentan en la contemporaneidad. Mediante una revisión bibliográfica y documental de corte cualitativo, se reconstruye la trayectoria migratoria del país, desde los flujos de inmigración centroamericana de mediados del siglo XX hasta la consolidación de Honduras como nación expulsora de población a partir de la década de 1990. Los hallazgos evidencian que la pobreza, el desempleo, la violencia de las pandillas y los efectos del cambio climático constituyen los principales factores de expulsión, mientras que las remesas familiares, cercanas a la cuarta parte del producto interno bruto, sostienen buena parte de la economía de los hogares receptores. Así, se observa que, pese a la reducción de los cruces fronterizos irregulares y a la disminución relativa de las deportaciones formales en 2025, la migración de retorno plantea desafíos de reinserción económica y social que el Estado hondureño aún no logra resolver de manera integral. Se concluye que la movilidad migratoria en Honduras no puede comprenderse como una decisión individual aislada, sino como resultado de estructuras históricas de desigualdad que exigen respuestas de política pública sostenidas en el tiempo.