Abstract
El presente artículo, después de exponer en líneas generales la filosofía de Quentin Meillassoux, realiza una lectura política de la misma, intentando derivar de su ontología, su gnoseología y su ética factiales una política fundamentada en los elementos esenciales de su filosofía de la contingencia, en especial sus conceptos de Gran Afuera y de Hipercaos, e intenta demostrar su importancia para un nuevo paradigma político.