Abstract
La ciudadanía digital a menudo fue entendida desde el marco de los nueve principios de Ribble y frecuentemente es asociada con buenas prácticas en el uso de internet, lo anterior limita su potencial de participación cívica. Asimismo, existió una falta de evidencia sobre cómo desarrollar enfoques críticos, participativos y emancipatorios que fortalecieran el ejercicio de los derechos humanos en contextos educativos. Este estudio abordó la relación entre ciudadanía digital y derechos humanos, y persiguió cuatro objetivos: analizar los marcos conceptuales y teóricos que sustentaron esta relación, examinar las competencias y conocimientos esenciales para ejercer la ciudadanía digital, identificar los principales desafíos y tensiones que enfrentaron las instituciones educativas y sociales en la implementación de la ciudadanía digital e identificar orientaciones y recomendaciones basadas en evidencia para fortalecer la educación, la regulación y la participación comunitaria en ciudadanía digital. Para ello, se utilizó el método de revisión sistemática y se aplicaron las directrices PRISMA 2020. Los hallazgos revelaron una evolución paradigmática desde enfoques normativo-instrumentales hacia marcos críticos y transformadores centrados en derechos humanos. Los principales desafíos documentados incluyeron brechas digitales persistentes, fragmentación curricular, tensiones entre protección y participación juvenil, y limitaciones de formación docente. Aunque no se analizaron estudios longitudinales y experimentales que exploraran los efectos de la ciudadanía digital, el estudio destacó que se requirió incluir en el curriculum la ciudadanía digital de forma transversal desde preescolar, con formación docente especializada y alianzas con familias y comunidades para construir ecosistemas protectores y participativos.