Abstract
El teléfono celular atraviesa la vida cotidiana de quienes cursan el bachillerato y la universidad, aunque no lo hace de la misma manera. Este estudio compara las prácticas de uso del dispositivo entre ambos niveles educativos en el sur de Sonora. Se aplicó un cuestionario con variables sociodemográficas, cinco actividades de uso y 27 reactivos adaptados del Problematic Mobile Phone Use Questionnaire (PMPUQ; Billieux, Van der Linden y Rochat, 2008) a 474 estudiantes (301 de bachillerato y 173 universitarios). El diseño fue cuantitativo, no experimental, descriptivo y transversal. El bloque de 27 reactivos mostró consistencia interna adecuada (α = .909 en la muestra total; α = .886 en bachillerato y α = .937 en universidad). La comunicación interpersonal concentra el uso en los dos grupos. Las diferencias aparecen en otra parte. Los universitarios reportan con mayor frecuencia el empleo del celular para estudio y trámites, y puntúan más alto en pérdida de sueño, interferencia académica y uso en lugares prohibidos. Los estudiantes de bachillerato, en cambio, destacan la función de seguridad personal y el contacto con personas lejanas. Los aspectos económicos permanecen en los valores más bajos de la escala en ambos conjuntos. Se concluye que el dispositivo está integrado a las dinámicas juveniles, pero que el tránsito a la educación superior reorganiza sus funciones hacia la autonomía administrativa y, al mismo tiempo, intensifica algunas conductas de uso difícil de regular.