Abstract
La enfermedad injerto contra huésped crónica oral es una complicación relevante del trasplante alogénico de células hematopoyéticas. Puede afectar la mucosa oral, las glándulas salivales y la función bucal, generando dolor, xerostomía, dificultad para alimentarse, hablar y mantener una higiene oral adecuada. Las lesiones liquenoides constituyen uno de los hallazgos diagnósticos más importantes, mientras que la presencia de úlceras, eritema o xerostomía requiere una evaluación diferencial cuidadosa. Se presenta el caso de una paciente salvadoreña de 55 años, con antecedente de leucemia mieloide aguda y trasplante alogénico de células hematopoyéticas de donante familiar. Alrededor del día +335 posterior al trasplante, desarrolló dolor oral severo, ardor, xerostomía y lesiones mucosas que interferían con la ingesta de alimentos, el habla y la higiene oral. La evaluación intraoral evidenció lesiones liquenoides, hiperqueratósicas, eritematosas y ulcerativas en la lengua y mucosa yugal. Debido a la sospecha de enfermedad injerto contra huésped crónica, se realizó biopsia de las lesiones orales y estudios hematológicos complementarios para apoyar el diagnóstico y descartar recaída o falla del injerto. El manejo inicial incluyó higiene oral meticulosa, corticosteroides tópicos, antifúngicos y tratamiento sintomático. Ante la exacerbación clínica, se intensificó la terapia con enjuague de dexametasona y corticosteroide sistémico, observándose posteriormente reducción de las lesiones y mejoría sintomática. Este caso destaca la importancia del diagnóstico oportuno, el manejo escalonado y el seguimiento multidisciplinario de la enfermedad injerto contra huésped oral crónica.