Abstract
La creciente demanda de profesionales STEM contrasta con un descenso sostenido en el interés vocacional de los estudiantes hacia estas disciplinas. Este artículo de divulgación revisa evidencia científica que sitúa a la educación primaria como el periodo crítico en el que se forma dicho interés. Se analizan dos hallazgos centrales de la literatura: que el interés declarado por una carrera científica en la adolescencia temprana predice la obtención de un título STEM con mayor fuerza que las calificaciones en pruebas estandarizadas, y que la mayoría de científicos e ingenieros identifican el origen de su vocación en actividades escolares concretas, no en experiencias externas. A partir de ello, se discute por qué las metodologías de indagación resultan más eficaces que la memorización para sembrar ese interés, y qué implicaciones tiene esto para la enseñanza de las ciencias en la niñez. Se concluye que la escuela primaria constituye una ventana de oportunidad decisiva, y con frecuencia subestimada, para la formación de futuras vocaciones científicas.