Abstract
El desempeño académico no basta para explicar por qué algunos estudiantes persisten en trayectorias STEM mientras otros, con capacidades similares, se alejan de ellas. Este artículo de divulgación revisa evidencia sobre tres factores no cognitivos que inciden en la vocación científica durante la primaria: la mentalidad de crecimiento como contrapeso a los estereotipos de género, la exposición a referentes femeninos exitosos en ciencia y tecnología, y el concepto de 'capital científico', que integra actitudes, redes sociales y conocimiento sobre trayectorias profesionales STEM. Se examina también el papel del profesorado como facilitador o, involuntariamente, como barrera. Se concluye que formar a la próxima generación de científicas e ingenieros depende tanto de la calidad de la enseñanza de contenidos como del entorno de confianza, visibilidad y referentes que rodea al estudiante.