Abstract
Este artículo analiza la implementación de tres Planes de Saneamiento Forestal (PSF) en áreas protegidas del municipio de Estelí, Nicaragua, específicamente en los bosques de coníferas ubicados en El Tisey–La Estanzuela y Cerro Tomabú. El estudio adopta un enfoque mixto, combinando metodologías cuantitativas y cualitativas para evaluar los procesos de movilización institucional, inventario forestal, extracción y trazabilidad de madera, así como las actividades de reforestación y compensación ambiental. Se identifican tanto los desafíos logísticos y climáticos que enfrentan los regentes forestales —como los efectos del cambio climático en la propagación del gorgojo descortezador y en la tasa de sobrevivencia de las plantaciones— como las oportunidades para fortalecer la gobernanza ambiental y el reconocimiento económico del trabajo técnico especializado. Los resultados muestran una tasa de sobrevivencia del 85% en más de 10,000 plantas de Pinus oocarpa sembradas, y una pérdida menor al 10% del volumen aprobado para extracción. Se concluye que la efectividad del PSF depende de la capacidad de respuesta ante la variabilidad climática, del acceso justo al sistema de trazabilidad, y de la valoración adecuada de los servicios profesionales forestales en un contexto de informalidad estructural.