Abstract
Las diez empresas que más invierten en I+D en el mundo, con Amazon, Alphabet (Google), Apple, Meta y Microsoft en el top 5, concentran el 14 % del total de inversión privada en I+D. En 2024, la inversión en I+D de estas cinco empresas más Nvidia y Tesla casi alcanzó lo invertido en I+D por el gobierno de los Estados Unidos, que es por lejos el mayor inversor en I+D del mundo.
A primera vista podríamos decir que Schumpeter, para muchos el padre de la economía de la innovación, tenía razón. En su obra tardía, el pensador austriaco deja de lado la idea de que la innovación surja de emprendedores que se constituyen como nuevas empresas y reconoce que es la gran empresa la que ha pasado a ser el agente de la innovación. Su razonamiento puede leerse así: a medida que la innovación depende más de la ciencia, se la asocia a megaproyectos que exigen laboratorios de un tamaño y con una calidad de equipamiento que únicamente grandes empresas pueden financiar. Suena verosímil, pero el razonamiento está incompleto.